Las campañas de autopromoción en internet pueden ser el inicio de una carrera exitosa para muchas empresas que se publicitan en internet, pero también un grave riesgo para su prestigio
Una imagen vale siempre más que mil palabras. Su trabajo consiste, básicamente, en vender a sus clientes servicios, productos, ideas que les permitan incrementar las ventas, cada  apuestan por campañas virales de autopromoción que les permitan posicionarse en el competitivo universo online.
 La autopromoción es la forma de mostrarse ante el mundo. Y ese mundo, es muy diferente al que manejan habitualmente en sus campañas.
Los publicitarios suelen estar muy habituados a llegar a públicos masivos y consumidores finales, pero sus campañas autopromocionales deben cumplir un doble rol:
  • Cautivar a la audiencia, pero también
  • Posicionarlos frente a la siempre despiadada competencia.
Las demandas de los clientes y la necesidad de atender los flujos de trabajo hacen que muchas veces las campañas autopromocionales queden en segundo lugar. En estos casos, las acciones para dar a conocer sus servicios terminan siendo inexistentes o, lo que puede ser peor, contratan inexpertos que pueden hacer quedar mal a la empresa o servicio  más capacitad@s.
Los videos domésticos protagonizados por mascotas o bebés se han convertido en componentes por excelencia de los fenómenos virales. El éxito de estos vídeos es producto de la casualidad.
El riesgo es grande. Si la pieza no obtiene los resultados esperados, la empresa puede quedar en ridículo. Y en las campañas virales, la línea que separa el éxito del fracaso es muy fina..
Le recomendamos que siempre trabaje con profesionales, en la mayoría de los casos lo barato acaba saliendo caro..
¿Que campañas conocéis de éxitos o fracasos?
Empezamos con: Una agencia
La conocida agencia de publicidad SapientNitro experimentó recientemente un fuerte baño de realidad respecto a lo que significa administrar la reputación online. La empresa subió a su perfil de Facebook un vídeo (auto)promocional titulado Idea Engineers con el que pretendía mostrar la creatividad de sus empleados. Sin embargo, la repercusión fue absolutamente negativa, y decenas de usuarios comenzaron a publicar comentarios ridiculizando a la empresa y preguntándose cómo una agencia de publicidad podía haber hecho tan mal su trabajo.