Que Piqué de promoción a un producto o servicio en las redes sociales está muy bien.

Pero que lo hagan miles de ‘microinfluencers’  para ciertos nichos de mercado en muchos casos todavía es mejor.

 Instagram es la red social de moda, esto no es ningún secreto, con esto no descubrimos nada.

Hace ya tiempo que esta app, en la que las fotos y vídeos son prácticamente el protagonista único de la historia, superó en número de usuarios y en relevancia a Twitter, siendo además el complemento perfecto para Facebook en el que cada vez menos personas comparten este tipo de contenidos de carácter personal.

Tener un gran prestigio en los medios sociales es fundamental para las principales marcas, que ya invierten en publicidad en las diferentes redes sociales.

Como complemento a las estrategias de marketing, existen fórmulas usadas cada vez por más empresas para sacar partido a los medios sociales.

Los influencers hablamos de personajes públicos, famosos, deportistas, actores, presentadores de TV, estilistas o modelos (entre muchos otros perfiles) que cuentan por decenas de miles sus seguidores y poseen una capacidad de persuasión e influencia sobre ellos.

Hay instagrammers que cobran  hasta 550.000 dólares por publicar una imagen o vídeo patrocinado en su perfil, precios que igualan y superan a los que se manejan en Twitter o YouTube.

[Tweet «El marketing de influencers es una tendencia de mercado, tanto para agencias como para marcas desde hace mucho tiempo, el mismo tiempo que Youtubers, Instagramers, bloggers, tienen una capacidad de audiencia, de prescripción bastante elevada.»]

Hay tendencias que van cambiando cómo se maneja ese marketing de influencers, donde si la marca lo que busca es un gran alcance, lo que se utiliza son Influencers (aquellos usuarios con mínimo 1 millón, preferiblemente 10 millones de usuarios en su comunidad). Suelen ser los famosos.

Pero si la marca lo que busca es retorno de la inversión, conseguir conversiones en ventas e impactar en el mercado, se viene a utilizar el micro influencer, que es aquel influencer que tiene entre 10.000 y 100.000 usuarios en su comunidad, más pequeña pero mucho más cercana y mayor afinidad entre el público .

Para conseguir alcance se utiliza a los influencers (con +1 millón de suscriptores)

Para conseguir conversión e impacto en el mercado se debe de utilizar el micro influencers de entre 10.000 y 100.000 suscriptores.

Los consejos para ser un influencer o influyente en las redes sociales

Para hacer llegar las bondades de nuestros productos o servicios, llegamos a los ‘micro influencers‘.

En las redes sociales encontramos a  los micro influencers usuarios que, si bien no tienen grandes volúmenes de seguidores, pero sí de una importancia clave dentro de determinados nichos de mercado, ya sea temático, geográfico o social.

Por ejemplo, una ama de casa con un blog de cocina que es muy leído y organiza concurridos eventos en una determinada ciudad puede ser igual de interesante, en relación coste/influencia/beneficio, para una marca que un gran chef a nivel nacional.

  • Identificando a los ‘microinfluencers’

Olvídate de medir a los usuarios por su número de seguidores busca «Calidad» y analiza, estudia otros factores, como el número de interacciones que reciben (Me gusta, comentarios o visualizaciones de sus vídeos) .

Lo que buscamos son personas capaces de iniciar una conversación en torno a nuestros productos y con la habilidad de guiar los comentarios hacia las bondades de nuestros productos y/o servicios.

En ese sentido, no habrá ‘micro influencer‘ capaz de generar música en torno a nuestra marca si no se siente identificad@ o relacionado de algún modo con ella.

Siguiendo con el ejemplo inicial, no podemos poner a una modelo amateur a promocionar servicios de marketing digital, sus seguidores no tienen nada que ver con su público objetivo y además posiblemente  será incapaz de enganchar a tu público objetivo.

Tenemos que tener muy claro desde un principio el ‘micro influencer’ que necesitamos, para optimizar y buscar conversaciones, engagement, localizando palabras clave en las biografías de los usuarios o mediante los #hashtags que tengan relación con nuestro sector.

Pero si somos una marca con cierto tirón en la plataforma, con un volumen alto de followers, la manera más rápida y segura de acertar con un buen ‘microinfluencer’ es mirar dentro de nuestra actual bolsa de seguidores.

Si una persona que cumpla los criterios de influencia y relevancia que buscamos ya se encuentra siguiéndonos es bastante probable que sea porque le gustan nuestros productos y, por ende, estará más abierto a colaborar con nosotros y será más creíble cuando publique sus imágenes o vídeos patrocinados. Herramientas como Scoutsee o Fruji realizan esta labor de forma automática.

  • Midiendo los resultados

Finalmente, una vez que tenemos ‘micro influencers’, una audiencia potencial interesante y unos contenidos a la medida, tan sólo queda medir los resultados de nuestra estrategia en las redes sociales.

Para ello, lo esencial es contabilizar no sólo el número de personas que han sido impactadas por nuestro mensaje (número de visualizaciones de un vídeo o una Story), sino también el engagement y la conversación que se ha producido (comentarios y Me gusta), comparando esta última métrica con la media.

También deberemos, contabilizar las visitas que se han obtenido, así como otro tipo de acciones que se puedan haber producido en paralelo a la publicación (aumento en el número de registros en una newsletter que resultan ser seguidores de esa página, credibilidad de la marca, etc).